viernes, 27 de junio de 2008

MI GATO COME BROCOLI

Este que vez acá es Maui, mi gato. Así como se lo ve ahora, gordo y esponjoso, cuesta

creer que cuando era cachorro era así de flaquito y raquítico.

El problema con Maui bebé, era que no quería comer.

Probé con leche, probé con miel y ... nada, no comía.

-. Un gato come bofe.- me dijo mi abuela.

Bofe compré y bofe no comió.

-. Un gato come polenta, - me dijo el vecino de al lado.

Polenta le hice y polenta no comió.

-. Un gato come pollo.- me dijo la vecina de enfrente.

Pollo le di y pollo no comió.

-. Por favor.- dijo el veterinario.- todo el mundo sabe que un gato come alimento balanceado.

Alimento balanceado le ofrecí y alimento balanceado no comió.

-.¿Quién no sabe que un gato como carne cortada en trocitos?- dijo el carnicero

Carne en trocitos corté y carne no comió.

Estaba desesperada. Yo preparaba comida y mi gato no la quería. Un mediodía mientras cocinaba brócoli, Maui comenzó a olfatear, al momento de sacar el brócoli del fuego, mi gato saltó a la mesada y sin pedir permiso comenzó a mordisquear las flores del brócoli. Nunca lo había visto comer con tantas ganas. No solo las flores, también se comió los cabitos, con tanto entusiasmo que se cayó dentro de la olla.

La cuestión, es que como Maui venía con hambre tan atrasado le dejé comer todo el brócoli y yo me preparé dos huevos fritos.

A la hora de la cena no tenía más brócoli para ofrecerle así que mientras hervía unas chauchas, traté de insistir con la comida balanceada. Maui olfateó y cuando yo colé las chauchas volvió a subir a la mesada y se comió una a una las chauchas aún calientes. Me fui a dormir con un café con leche y un pan con manteca en el estómago que era lo único que tenía en la heladera.

Mientras me acurrucaba en la cama y Maui saltaba a dormirse conmigo, me di cuenta de que si a mí me preguntaban que comía un gato iba a contestar con seguridad:

-. Un gato come brócoli y chauchas también.

1 comentario:

Mabelle dijo...

Lo bien que hizo Maui en no comer polenta!